¿Por qué necesitamos estar alejados de lo que tenemos para darnos cuenta de lo mucho que nos importa?
Necesitamos buscar la perspectiva correcta para ver lo mucho que nos aporta aquello y aquellos a los que tenemos a nuestro lado. Aquellos que nos dan su cariño y apoyo incondicional.
¿Por qué nos cuesta tanto ver lo que tenemos delante y, en cambio, no hacemos más que envidiar a quienes, quizás, no tienen ni la mitad de lo que nosotros tenemos? ¿Por qué no somos capaces de sentirnos afortunados? ¿Por qué siempre queremos más?
La vida es demasiado corta como para limitarnos a envidiar en lugar de disfrutar de lo que tenemos a nuestro alcance, de lo que nos viene sin pedirlo, de aquellos que nos valoran tal y como somos. De los que nos creen únicos e irremplazables.
Necesitamos observar nuestra vida desde otra perspectiva, desde fuera, para ver todo por lo que tenemos que luchar.
Lo necesitamos para coger impulso, para coger la vida con más ganas y más fuerza.