sábado, 26 de mayo de 2012
'Me ató a su cama. Esas frías esposas que erizaban mi piel. Desnudó mi cuerpo y sus manos pasearon por él, centímetro a centímetro. Aproximó sus labios a mi oído y susurró lo mucho que me deseaba. Besó mi cuello, acarició mis pechos, deslizó su lengua por mi vientre. Mi mente se nublaba, mi corazón palpitaba con fuerza, mi cuerpo ansioso de más.
Sus dedos en mi, sentía su dureza... No aguantaba más sin tenerle.
Una embestida tras otra, las esposas clavadas en mis muñecas, toda su fuerza en mi, oleadas de placer...'
'En aquel rincón oscuro del bar. La mesa 14. Sus dedos jugaban bajo mi vestido. Mi cuerpo ardía, necesitaba más de él. Me encaminé hacia los servicios, me siguió. Las luces de neón de aquel pasillo iluminaban su cara. Miraba con deseo mi caminar. Me empotró contra las baldosas frías de la pared. Agarró con fuerza mis pechos mientras nuestras lenguas se batían en duelo. Le empujé hasta que se sentó en el retrete. Me arrodillé ante él y disfruté de su dureza. Me agarró del pelo, me giró y me sentó sobre él. Movimientos rápidos, fuerza, sudor, placer...'
'Su mano sobre mi rodilla, subía despacio hacia mi muslo. Veía su dureza a través de sus ajustados vaqueros. Se encamina hacia el pequeño aseo de aquel avión. Sigo sus pasos atraída como las abejas a las flores. Baja mis shorts y me sienta en la pequeña pica. Besa mis ardientes labios, siento sus dedos... Lista para el placer, bajo de la pica y me empotra contra ella de espaldas a él. Empieza despacio, suave... Se aproxima a mi oído y me pide que le diga lo que quiero. 'Fuerte, quiero gritar...' Gemidos, calor, pasión...'
'Sentada en aquel despacho oscuro frente a mi ordenador. Sentí un escalofrío y noté unas manos en mis hombros. Era él. Paseando sus dedos hasta mis pechos, los coge con fuerza, besa mi cuello. Botón a botón desabrocha mi camisa. Da la vuelta a la silla. Su dureza a la altura de mi cara, disfruto de ella. Sube mi falda hasta las caderas, mi liguero al descubierto. Me tumba en la mesa. Su lengua recorre mis pechos, mi vientre, disfruto de ella y de sus dedos a la vez. Una fuerte embestida, sus manos sujetando mis caderas. Placer, no puedo evitar gritar...'
'Entré en aquel pub y lo primero que me llamó la atención fueron sus caderas. Apoyada sobre la barra, tomaba un whisky. Me acerqué. Verónica era su nombre. Charlamos un buen rato, me tenían hipnotizada sus ojos azules. Antes de acabar la noche nos fuimos a su apartamento. No podíamos parar de besarnos. Nos desnudamos despacio, acariciándonos sobre aquellas sábanas rojas de seda. La tenue luz y el olor de su perfume, revolucionaban mis sentidos. Lamí sus pechos, le mordisqueé el cuello. Estaba completamente húmeda y su piel era la más suave que mis dedos habían disfrutado. Saboreamos nuestros jugos a la vez. Ardíamos de pasión. No tardé en llegar al clímax. Mi mente nublada de tanto placer. Sus gemidos...'
'Siempre compartimos la afición al cine. Íbamos a la última fila para disfrutar de las películas tranquilos... Hasta que empezamos a disfrutar de nosotros en aquella oscuridad.
Mi mano subía por su pierna mientras le besaba. Desabrochar sus vaqueros cada vez me era más fácil. Su dureza me fascinaba, me enloquecía. Le acariciaba lentamente para después, de repente, subir el ritmo y escuchar su respiración alborotada. La poca luz del proyector, me dejaba ver sus muecas de placer. Entonces es cuando me arrodillaba entre sus piernas y disfrutaba más aún de su dureza, de su calor... Cada vez respiraba más fuerte, sus ojos se cerraban, sus piernas temblaban, le costaba mantenerse sin gemir...'