jueves, 29 de noviembre de 2012

Caminando por calles oscuras, la lluvia empapando mi cara. Un escalofrío baja por mi espalda. Busco tu mirada entre la gente, busco algo de luz. Recuerdo la última vez que sentí tus manos, recuerdo el olor de tu perfume. Me paro entre la multitud, me esquivan, se quejan, me insultan. Mis piernas totalmente bloqueadas, al fin he encontrado lo que buscaba. Tu silueta aparece ante mi. Tu ropa oscura, tu caminar pesado, tus labios, la palidez de tu piel. Esa sonrisa que cambia mi mundo. Tu mano sujeta aquel viejo paraguas azul. De repente me ves, los ojos se te llenan de furia y gritas algo que no me da tiempo a escuchar, antes de que ese autobús me golpee...