jueves, 29 de septiembre de 2011

Las amistades...

¿Por qué dejamos perder amistades sin más, sin discusiones, sin problemas, sin nada?

Mi teoria acerca de esto es que simplemente nos acomodamos a tener a esa persona siempre, pase lo que pase y, de repente, un día, dejas de llamar. Y esto pasa desde los dos bandos, es como una prueba de resistencia de la amistad: a ver quién aguanta más tiempo sin ser el primero/a en llamar. O mejor, ¿quién tiene el orgullo más grande? ¿Esto sucede por aquello de 'no sabes lo que tienes hasta que lo pierdes'? ¿No será que siempre lo has sabido pero creíste que nunca iba a desaparecer?

¿Por qué hay amistades que discuten, se tratan a patadas y aún así SIEMPRE están juntos/as pase lo que pase? ¿No deberían ser estas amistades dañinas las que se deben dejar perder?
¿Es cierto aquello de que cuanto más bueno eres más mierda te tragas? ¿Entonces deberíamos tener únicamente 'enemigos'?

Yo misma tengo una amistad en la que únicamente hablamos para contarnos las penas, es como si encontráramos la solución a nuestros problemas por hablar una vez cada X tiempo. Es como tener un abogado al que acudes cuando necesitas asesoramiento jurídico.
Las amistades deben ser para lo bueno y para lo malo. ¿Qué pasa cuando una amistad solo fluye en los malos momentos? ¿Significa que somos aburridos o que ambas partes hemos llegado al acuerdo no verbal de encontrarnos cuando nos interese?

También existe la amistad en que puedes seguir una misma conversación a través de los años. Ese amigo/a del que solo tienes noticias una vez al año, o cada dos años... Y con el que puedes estar tranquilo sobre lo que le cuentas porque sabes que la próxima vez que os veáis no recordará nada. Es una especie de telefono de la esperanza pero gratuito y en persona, en la mayoría de los casos. ¿Se trata de una amistad?

Deberíamos pararnos a pensar qué clase de amigos somos nosotros mismos y por que actuamos de una manera o de otra. ¿Somos amigos anuales, telefónicos; dañinos o pegajosos?